5 Técnicas de estudio para Oposiciones eficaces

Si estás pensando en cómo preparar oposiciones, en este artículo te resolveremos todas tus dudas analizando 5 técnicas de estudio para oposiciones eficaces que te acercan más a superar el reto del estudio y conseguir aprobar las oposiciones.

Porque sabemos que no es nada fácil empezar a estudiar para unas oposiciones. Son muchas las dudas que nos asaltan a la cabeza. Desde cómo organizarse para estudiar, cómo concentrarse, si debería escoger unos métodos de estudio concretos, técnicas de memorización… 

Cómo la experiencia sistematizada te ayuda a superar unas oposiciones

Como bien decía el filósofo español José Ortega y Gasset, “la técnica es el esfuerzo para ahorrar esfuerzo”. Ya sea la tarea más simple de la vida como el gran reto de aprobar oposiciones, cada tarea requiere de un proceso sistematizado que optimice el trabajo realizado. 

No es lo mismo lavar los platos por primera vez en la vida, sin conocimiento alguno de lo que ello significa, que hacerlo tras la experiencia de haberlo hecho anteriormente. 

Las experiencias previas nos han enseñado que a veces puede quedar suciedad en la parte inferior del plato o que debemos hacerlo con agua caliente para facilitar la limpieza.

Del mismo modo, saber estudiar no nos nace innato de la niñez y aprender a aprender nos es hoy más necesario que nunca.

El estudio no es leer y memorizar a marchas forzadas y a contrarreloj. Estudiar necesita tiempo y dedicación. Y debido a la complejidad que representa, necesita optimización y sistematización

Ser capaz de responder adecuadamente a las preguntas test de unas oposiciones no depende única y exclusivamente de nuestra capacidad de retención de información, depende también de nuestra capacidad de análisis y reacción

Estas capacidades sólo pueden ser cultivadas con métodos de estudio eficaces, especialmente pensados para ello.

En este artículo desgranamos 5 técnicas de estudio muy eficientes. Además, te dejo esta entrevista con efisicas donde se explica cómo estudiar mejor para memorizar en menos tiempo el temario.

¿Qué son las técnicas de estudio para oposiciones?

Primeramente, ante la pregunta de cómo estudiar rápido y bien y aprobar las oposiciones deberás decidir los métodos de estudio que usarás.

Cuando hablamos de la técnica, hablamos de todos aquellos procesos que sistematizan tareas con la finalidad de ahorrarnos tiempo, de ser más eficientes. No es nada más complejo que esto: procesos que buscan facilitarnos la vida.

En nuestro caso, este proceso será el estudio y sin una técnica adecuada nos será imposible superar unas oposiciones.

Las técnicas de estudio son un conjunto de trucos para estudiar, sistemáticos y optimizados para aprovechar al máximo tu dedicación. Existen muchas técnicas diferentes y algunas veces puede parecer más complicado entenderlas y aplicarlas que la memorización de los contenidos en sí mismo.

Sin embargo, como hoy veremos, está demostrado que todas ellas tienen un efecto positivo en el estudio de los opositores y su complejidad en el proceso puede ser justamente la clave para un resultado exitoso.

Además, no se trata de usarlas todas, sino de entenderlas y decidirse por aquellas que se adecúen más a tus necesidades. Existen tantas aplicaciones distintas como personas en el planeta y uno de los grandes beneficios de muchas de las técnicas es su capacidad de adaptación a diferentes contextos y necesidades. 

Para ello, debes entender tus puntos fuertes y débiles y ver qué funciona mejor contigo, puesto que la optimización en el estudio debe de nacer de ti y de tu trabajo individual

Cada técnica puede usarse en una situación diferente, por una tipología de oposiciones diferente y un opositor diferente, la correcta adecuación al contexto será clave para el éxito posterior en las pruebas.

Sin embargo, las técnicas de estudio no son recetas mágicas y para aprobar las oposiciones necesitarás constancia y disciplina. Por ello, alguna de las técnicas de las que hablaremos en este post nos ayudan especialmente a organizar el tiempo de estudio e incrementar tu seguridad en los exámenes.

A veces, algunos opositores se centran tanto en la memorización que se olvidan de entender su proceso de estudio en sí mismo, cómo gestionan sus emociones, su tiempo y su ocio. Por eso, las técnicas de estudio no son solo técnicas de memorización, sino que abarcan todo el proceso de estudio en su totalidad.

En Bombero Ninja consideramos que conocer y utilizar unas técnicas de estudio para oposiciones eficaces son clave. Por esta razón, dentro de nuestra Academia tenemos un curso de técnicas de estudio específico para preparar las oposiciones de bombero.

A continuación, puedes echar un vistazo a nuestra infografía sobre las 5 técnicas de estudio para oposiciones eficaces que hemos seleccionado para ti en este artículo.

Infografía de las 5 técnicas eficaces de estudio para oposiciones

Sin más dilación, vamos a ver ahora técnicas que te ayudarán en tus métodos de estudio y que, si aplicas con exigencia y disciplina, te pueden acercar mucho a aprobar las oposiciones.

5 Técnicas de estudio para oposiciones eficaces

1. Mapas mentales

Los mapas mentales son la técnica de estudio por excelencia de cualquier estudiante, desde instituto hasta universidad y, como no podría ser de otro modo; también para opositores. Sin embargo, como a continuación veremos, podemos aplicar algunas recomendaciones específicas para el estudio de oposiciones.

Entendemos como mapas mentales todos aquellos gráficos que representan ideas complejas de manera visual y estructurada. Se trata de representar visualmente todos aquellos conceptos del temario de las oposiciones y sus relaciones para facilitar su memorización. 

Puedes expresar causalidad, consecuencia, igualdad, etcétera, con tan solo una pequeña diferencia visual que tú entiendas.

En un mapa mental definirás todos aquellos conceptos clave que necesitas conocer y los asociarás mutuamente, definiendo ideas o profundizando en sus relaciones. 

Puesto que la expresión del temario se realiza visualmente, la totalidad del cerebro trabaja a la vez; usando el hemisferio izquierdo para la información y el derecho para la representación visual. 

A su vez, esto será un gran reto para ti ya que tendrás que aprender a sintetizar la información con la menor cantidad de palabras posible.

Es uno de los mejores métodos para asociar ideas distintas y establecer relaciones de diferente tipo, tantas como te quepan en el papel y tu cabeza pueda razonar. 

Usa colores, diferentes trazos, viñetas, etcétera. Exprime al máximo tu creatividad. El hecho de que sea visual te ayudará a retener todas las relaciones con un vistazo, de modo que identificando la forma del mapa tu cerebro pueda prever todas las relaciones y todos los puntos más importantes que necesita saber.

Mayoritariamente, la mejor manera de hacer mapas mentales es con papel, bolígrafo y tu creatividad. No necesitamos muchos más ingredientes. 

Para empezar, es recomendable que estructures los contenidos en un borrador. Deberás hacer una lista de todos los contenidos que quieres representar en el mapa, crear abreviaciones (si lo prefieres), definir las relaciones entre ellos y decidir cómo representarlas.

El proceso de creación del mapa en sí mismo te será de gran ayuda y facilitará que tu memoria retenga los contenidos, incluso en un largo plazo. 

Al final, puede que ayude más el proceso de crearlo que el hecho de tener un mapa mental. Es cierto que existen mapas mentales de otros opositores que puedes usar e intentar memorizar directamente de ellos, pero haciéndolo de este modo se pierde todo el potencial de la técnica.

Sin duda, es de gran importancia que los mapas mentales sean de creación propia. Existen abreviaciones, maneras de enfatizar algunos conceptos o expresiones de relación que son propias de cada opositor. 

No vale usar los mapas de otros. Si lo haces estás perdiendo una parte fundamental para memorizar con esta técnica. La gran utilidad de los mapas mentales nace de la creación de ellos y del proceso que implica para nuestra mente, no solo de su posterior estudio.

2. Subrayado

La lectura de contenidos del temario es, probablemente, la manera más simple e intuitiva para preparar oposiciones.

Sin embargo, hacerlo sin técnica representa estar perdiendo una gran cantidad de tiempo que te ahorrarías aplicando un sencillo método de estudio como es el subrayado.

Subrayar las partes más importantes de los temarios de estudio para oposiciones es fundamental para adquirir una mayor retención de conceptos clave y su memorización posterior. 

Bajo esta técnica seleccionamos las partes más importantes del temario y buscamos las ideas fundamentales a memorizar.

El subrayado tiene por objetivo que la lectura sea analítica y que, de este modo, no nos encontremos leyendo un texto sin entender nada de lo que dice y pensando en otras cosas. 

Además, optimiza la lectura, así que éste tiene que ser el primer paso para después resumir el texto y memorizar sus contenidos.

Sus principales beneficios son:

  • Facilita el estudio activo: genera una actitud proactiva en el estudio.
  • Distinción de elementos principales y secundarios: realiza una primera selección de las ideas en las que debes fijar más tu atención. Esta distinción puede ser mucho más beneficiosa aprovechando el potencial de los colores.
  • Estudio visual: si enfatizamos palabras en colores que destaquen, nuestra mente va a dar más importancia a estas y facilitará que a largo plazo podamos cerrar los ojos y saber los conceptos del temario.
  • Desarrolla la capacidad de análisis de textos: representa un entrenamiento para afrontar las oposiciones con mayor capacidad analítica. Te ayudará a entender mejor las preguntas en los exámenes.
  • Ayuda en repasar rápidamente el contenido de un texto: deviene muy útil en los pasos posteriores del estudio.
  • Es la base de asimilación de ideas: el proceso mental de identificar ideas clave es un gran fijador de ideas a largo plazo.

Sin embargo, la técnica del subrayado también tiene algunos riesgos a tener en cuenta e intentar evitar. Uno de ellos sería empezar a subrayar todo en diferentes colores y sin ningún tipo de código de colores o con un exceso de código de colores.

Deberás evitar caer en el “venga, un poquito más de subrayado”. Para ello, tu única herramienta es auto-restringir parte del subrayado y preguntarte “¿realmente esto es lo más importante?”. 

Y, si bien es positivo usar un código de colores que separe temáticas (por ejemplo; en verde los nombres de leyes y en amarillo las palabras clave que las definan), deberás ir en cuidado de no acabar con un código excesivamente complejo que convierta tu técnica en un desorden de subrayado continuo en el que todo y nada destaca a la vez.

Por lo tanto, si quieres optimizar al máximo tus métodos de estudio, la mejor manera de empezar es con una lectura analítica en la que apliques la técnica del subrayado, siendo consciente de no subrayar la totalidad del texto y limitando aquello que decides destacar. Solo así puedes empezar con buen pie una sesión de estudio activo y analítico.

3. Acrónimos

No hay ninguna receta mágica que nos permita memorizar rápido para un examen, menos aún cuando se trata de preparar oposiciones. Sin embargo, la técnica de los acrónimos puede ser la técnica que más se aproxime a este ideal. Por ello, es una de las técnicas de estudio para oposiciones eficaces que hemos querido destacar.

Para aquellas palabras compuestas, frases complejas o aquellos nombres que tienes que memorizar sin mayor argumento, te será muy beneficioso inventarte acrónimos a partir de las iniciales.

En muchas ocasiones nos preguntamos cómo concentrarse para estudiar y la única respuesta no es encontrar un lugar de trabajo adecuado, gestionar bien tu tiempo o ser constante y construir buenos hábitos de trabajo. 

A veces, los problemas de concentración aparecen por la falta de técnicas que puedan hacer las sesiones de estudio más eficientes y menos rutinarias o aburridas.

Usar técnicas de memorización como la de los acrónimos te puede ser de gran ayuda para agilizar y diversificar tu tiempo de estudio.

Qué es un acrónimo

En lingüística, un acrónimo es una sigla que pronunciamos como una palabra y que sintetiza un texto mayor. En nuestro día a día no paramos de leer acrónimos en todos lados. Desde el “SEPE” (Servicio de Empleo Público Estatal) o “EUA” (Estados Unidos de América). 

En todos lados sintetizamos nombres largos en pequeñas palabras que todo el mundo entiendo que quieren decir sin leer su totalidad.

Si lo usamos en nuestro día a día y nos ayuda enormemente para ahorrarnos tiempo en la comunicación oral (y escrita), ¿por qué no usar esta técnica para el estudio académico o para preparar oposiciones?

Ejemplo:

En muchas oposiciones se requiere que los aspirantes a funcionario estudien temario básico de la Constitución Española, el Código Civil, principios de derecho y legalidad, etcétera. Se trata de un gran número de conceptos básicos en los que puede que no estemos familiarizados.

Aunque puedan parecer fácil, lo cierto es que su gran cantidad, así como el estrés de unas oposiciones puede que estos conceptos se conviertan en verdaderas pesadillas. Para evitar que nos ocurra esto, puedes usar la técnica de los acrónimos.

Por ejemplo, si debes estudiar nombres de leyes como la Ley de Propiedad Horizontal, será siempre más útil pensarla como LPH y hacer el camino inverso para descubrir su contenido. Además, el proceso en sí mismo de descubrir la palabra, decirla en voz alta y escribir el acrónimo habrá fijado en ti su contenido.

En esta técnica también es muy importante jugar con la musicalidad de los acrónimos. 

Si usamos la técnica para memorizar, por ejemplo, signos de alarma a nivel de ventilación en un paciente politraumatizado; encontraremos las palabras apnea, taquipnea, bradipnea o gasping. 

Nosotros podíamos sacar el acrónimo ATBG pero no es muy memorizable. Así que nos podemos tomar la libertad de añadir alguna letra más y generar una lectura con cierta musicalidad: A-Ta-Bra-Ga. Optimizando la musicalidad de aquellos acrónimos difíciles de recordar, haremos que sea mucho más fácil memorizarlo en un largo plazo.

Sin embargo, debes ser consciente de no usar la técnica en exceso y convertir tu estudio en un mapa indescifrable de acrónimos que no tienes capacidad de memorizar. 

Prioriza aquellos conceptos que te son más difíciles de memorizar y restringe tu afán de hacer acrónimos con todo.

4. Técnica de la cadena

La técnica de la cadena es una de las técnicas más sencillas de empezar a aplicar y es uno de los mejores trucos para estudiar. 

Sus fundamentos recaen en el principio de memoria visual que todos tenemos, algo que es innato y nos facilitará preparar las oposiciones enormemente.

Lo que esta técnica nos enseña es que podemos memorizar un gran número de palabras relacionándolas con imágenes. 

En efecto, la técnica de la cadena consiste, principalmente, en relacionar conceptos con imágenes mentales y nos pide ser muy creativo y creerte las asociaciones mentales que harás.

Para aplicarla empieza haciéndote una lista de todas las palabras que quieras memorizar y busca una imagen mental para cada una de ellas. 

Si tienes que memorizar una ley sobre construcción piensa en un edificio, si debes memorizar una ley sobre restaurantes piensa en una cocina, y después con una sobre zoos piensa en una jirafa, por ejemplo.

A partir de ahí, la clave reside en las asociaciones entre imágenes mentales y en que tu sistema lógico enloquezca lo más posible

Puede sonar muy extraño, pero está comprobado que esta técnica funciona y que la creatividad que desprende es un gran fijador de contenidos.

Relaciones estrambóticas en la técnica de la cadena

Una vez relacionadas las palabras con imágenes que puedes ver en tu mente, ordena los conceptos del modo más disonante posible y crea una asociación imaginaria entre las imágenes.

Como bien dice su nombre, para aplicar correctamente esta técnica debes encadenar las palabras de manera que las puedas recitar de memoria sin ningún problema. 

Para conseguirlo recita las imágenes mentales con una asociación estrambótica como: dentro de un edificio tenemos una cocina donde el chef trabaja con una jirafa. Jugando también con la rima y la musicalidad de la expresión.

Como en el ejemplo anterior, nosotros hacemos primero una asociación de una palabra con una idea y después hacemos una cadena con estas palabras. 

En este encadenamiento deberemos crear una historia lo más rocambolesca y visual posible. A partir de la transformación de palabras a ideas imaginarias, ser creativo y generar un encadenamiento que no tenga ningún sentido lógico será tu gran aliado. Cuanto más ilógica sea la relación mental, mejor.

El proceso creativo generará una retención indirecta de los conceptos que memorizas y conseguirás saber todo lo que querías más rápido de lo que imaginabas.

5. Código fonético

El creador de esta técnica es el alemán Stanislaus Mink von Wenn Sein. Hace más de 300 años, alrededor del año 1648, creó este sistema que perdura hasta hoy y que autores como Tony Buzan o Harry Lorayne han usado y reivindicado en los tiempos más recientes.

Lo conocemos por el nombre de código fonético o “casillero mental” (regla mnemotécnica) y es una técnica que te servirá para memorizar números largos, como por ejemplo el 867352. 

Este sistema consiste en relacionar los números con consonantes de modo que puedas crear una palabra que te permita memorizar mejor un número complejo. Es otra de las grandes técnicas de estudio para oposiciones eficaces.

Por muchos trucos para estudiar que existan, lo cierto es que hay muy pocos que sean eficaces en el caso de los números. En los casos de urgencia en los que tengas que memorizar rápido para un examen un número complejo, no existe mejor método que éste para hacerlo. Por ello, lo hemos destacado como una de las 5 técnicas de estudio para oposiciones eficaces.

Con las palabras es muy fácil imaginar imágenes o relacionarlas con nuestra vida, pero con los números es muy habitual que nos quedemos en blanco, por lo que es claramente recomendable que se aprenda la técnica del código fonético y se aplique siempre que sea necesario.

Cómo funciona el código fonético

La idea es que asocies los números del 0 al 9 con distintas consonantes, para que así puedas formar palabras y memorizar las imágenes que las palabras representan.

Llamamos a esta técnica código fonético porque, principalmente, su misión es que nuestro cerebro relacione ágilmente números con fonemas y, de este modo, piense en palabras que fijen el proceso en nuestra mente.

Otra vez más, se trata de un proceso creativo en el que se busca que el opositor sea ingenioso, pero de manera más importante; que el riguroso proceso creativo enliste en nuestra memoria el número por muy difícil que sea.

Existen distintos métodos de realización del código fonético, así que deberás analizar cuál funciona mejor para ti:

  • Código fonético creativo. Con este método se espera que el estudiante relacione libremente cada número con una consonante y genere él mismo las asociaciones mentales requeridas.  técnicas de estudio para oposiciones eficaces
  • Se trata de una manera muy recomendada para aquellos opositores que no ejercen el pensamiento creativo habitualmente en sus sesiones de estudio, ya que puede convertirse en un gran soporte para hacer más ligera esta ardua tarea y estimular el pensamiento crítico.
  • Código fonético de relación gráfica. En este caso el estudiante sigue una relación gráfica recomendada entre números y letras basada en el parecido que puedan tener gráficamente.

En el caso del método creativo para cada número puedes buscar una asociación personal a una letra. Por ejemplo, si el 3 fue el día de tu nacimiento lo puedes relacionar con la letra “n” o si fue el día de tu boda puedes relacionarlo con “b”. La clave está en generar una asociación personal que sabes que no puedes olvidar.

Por otro lado, con la relación gráfica existe toda una serie de relaciones establecidas previamente que te dan parte del trabajo hecho. Las relaciones recomendadas son las siguientes:

  1. El número uno tiene una grafía parecida a “t”, ésta es la consonante que le asignemos. También podemos añadir la “d”, por su parecido fonético.
  2. Al número dos le daremos la letra “n”, porque es la única letra que su base se escribe con dos palitos. Si queremos también podemos usar la ñ.
  3. Por el mismo criterio que el número dos, al tres le asignaremos la “m”; tiene tres palitos. La “w” también valdría, por los tres palitos, pero hacia arriba.
  4. Por similitud fonética y por ser su inicial en la mayoría de las lenguas latinas, usaremos la letra “c” para cuatro. También podemos usar “k” y “q”.
  5. Los romanos escribían cinco con V así que usaremos la letra “v”. Y cincuenta lo escribían con una L, así que también podemos asociar la “l”.
  6. Usaremos su letra inicial “s”.
  7. Por parecido geométrico usaremos la “f”, que parece que sea el siete invertido. Algunos autores también recomiendan incluir la “j”.
  8. Debido a su fonético “ch”, asimilamos ocho a la letra “x”. La “g” también la colocan aquí muchísimos opositores, debido a su similitud geométrica con el número.
  9. Podemos utilizar las letras “p” o “b” ya que nos pueden ser similares a un 9 mal escrito; línea y círculo.

A partir de ahí, sea cual sea el método que uses, deberás usar las consonantes en el orden dado para crear una palabra que puedas recordar en forma de imagen.

Al final, la idea es que puedas relacionar el número con una o varias palabras y recordar siempre su imagen para recordar el número que ahora has inscrito en ella.

Puede ocurrir que un número largo requiera de varias palabras y que con ellas utilicemos el método de la cadena para hacer una historia y memorizarlo. 

De hecho, el método del código fonético es perfectamente combinable con el de la cadena si acabamos transformando los números en varias palabras.

Puede parecer una técnica algo compleja y que requiere mucho tu atención. Sin embargo, no tengas ninguna duda que es una de las mejores en cuanto a números se refiere y te permitirá recordar una serie de números difíciles muy ágilmente. 

La constancia y la disciplina, tus grandes aliadas

Sin embargo, como hemos visto en estas 5 técnicas de estudio para oposiciones eficaces, el estudio no solo consiste en la memorización de palabras y relaciones, sino en asimilar y fijar unos contenidos para que puedan ser explicados.

Con los mapas mentales estructurarás el temario y aprenderás a explicártelo a ti mismo. 

Con el subrayado puedes generar una lectura analítica que fortifique tus conocimientos desde el principio del estudio. 

Con los acrónimos memorizarás conceptos difíciles, frases o palabras compuestas en poco tiempo. 

Con la técnica de la cadena estimularás tu creatividad y la retención de listas de palabras. 

Y, finalmente, con el código fonético podrás memorizar números complejos mediante un proceso divertido y muy eficiente.

Solo con la correcta combinación de estas técnicas de estudio tus opciones de aprobar las oposiciones son verdaderamente altas. Ahora ya sabes cómo preparar oposiciones exitosamente. ¡Muchos ánimos en el estudio!

Esperamos que esta guía te haya sido muy útil para conseguirlo, y si tienes cualquier duda ya sabes que puedes consultarnos lo que quieras en los comentarios. También puedes descargarte nuestra guíaempieza a opositar a bombero desde ya“, donde hemos recopilado toda la información relevante que creemos que debes tener en cuenta.

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